Recomendaciones
nutricionales
Para las personas con diabetes son aplicables las recomendaciones nutricionales
de la población general. Clasicamente se han seguido las recomendaciones
de los consensos europeos para la DM1 y DM2 (1993), pero las recomendaciones
de la ADA son más flexibles, y posiblemente más realistas.
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Consensos Europeos
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ADA
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| Proteinas |
15 %
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10-20 %
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| Grasas saturadas |
< 10 %
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< 10 %
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| Grasas poli-insaturadas |
15-25 %
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10 %
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| Grasas mono-insaturadas |
60-70%
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| Carbohidratos |
50-60 %
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Las Cantidades Diarias Recomendadas (CDR) de proteinas son 0,8 g/kg/día,
habitualmente cubiertas por la cantidad aportada en la dieta. Se recomienda
que no más del 10-20 % de las calorías se suministren con
las proteinas. Estas deben ser de origen animal y vegetal, para asegurar
el aporte de los aminoacidos esenciales. En personas con problemas renales,ante
ligeros ascensos de la creatinina (sobre los 2 mg/dl) es prudente mantener
el nivel de proteinas cercano al de las CDR.
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Menos del 10% de las calorías deben proceder de la grasa saturada.
El consumo de colesterol debe limitarse a 300 mg/día, o menos. La
grasa poliinsaturada debe limitarse a un 10 %, aportándose fundamentalemente
de la serie omega-3 que procede del pescado azul
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El resto, es decir entre un 60-70% de las calorías se aportarán
con los carbohidratos y grasas monoinsaturadas. El contenido de carbohidratos
y grasa puede variar, y se individualizará en función de
los objetivos de glucemia, lípidos y peso:
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En individuos con un peso razonable con niveles de lípidos normales
hasta un 30% de las calorías pueden provenir de las grasas
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En individuos obesos se recomienda reducir el contenido de grasas
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Si están aumentados los niveles de LDL-colesterol, debemos reducir
las grasas saturadas a menos del 7% y la grasa total debe ser inferior
al 30 % de las calorías, limitando el consumo de colesterol a 200
mg/día
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Si están elevados los trigliceridos podemos incrementar las grasas
monoinsaturadas hasta un 20 % de las calorías limitando la ingesta
de carbohidratos. Sin embargo, en personas obesas se puede incrementar
o perpetuar la obesidad. Si el nivel de trigliceridos es muy elevado (>
1000 mg/dl) se recomienda una reducción de todos los tipos de grasas
para reducir los quilomicrones.
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La clásica recomendación de que los carbohidratos simples
deben ser evitados y sustituidos por los complejos se basa en la hipótesis
de que los azúcares sencillos se digieren y absorven más
rapidamente provocando mayor hiperglucemia. Existe poca evidencia científica
que sustente esta hipótesis. La fruta y la leche han demostrado
tener una respuesta glicémica mejor que muchos almidones, y la sucrosa
produce una respuesta glucémica similar al arroz , al pan y a las
patatas. Aunque diferentes carbohidratos producen distinta respuesta glucémica,
desde el punto de vista práctico se debe dar mayor prioridad al
contenido total de carbohidratos que a la fuente de donde proceden. Pero
además de la posible respuesta glucémica un consumo excesivo
de carbohidratos simples puede elevar los trigliceridos y obstaculizar
los esfuerzos para perder peso. De momento, las recomendaciones orientan
a limitar los carbohidratos simples al 10-15 % de las Kilocalorías
La monitorización de glucemia, lípidos y peso corporal es
esencial para evaluar la eficacia de las recomendaciones.

Principios
nutricionales básicos
Se consideran cuatro principios básicos:
Evitar la hiperglucemia:
La falta de secreción adecuada de insulina mediada por la glucemia,
necesita para regular las comidas evitar los azucares de absorción
rapida, recomendándose la ingesta de alimentos conteniendo azúcares
complejos y cantidades sustanciales de fibra que retarden la
absorción de los alimentos.
Evitar la hipoglucemia:
Se recomienda una cierta puntualidad en el horario de comidas y las
distribución de estas a lo largo de la jornada en tres comidas principales
y tres refrigerios intermedios. Si tiene lugar la hipoglucemia, el paciente
debe saber corregirla ingiriendo una cantidad adecuada de hidratos de carbono
que le ayuden a pasar el episodio sin que aparezca una hiperglucemia excesiva.
Se recomienda la utilización de leche no descremada como mejor método
para combatir los episodios hipoglucémicos.
Previsión de circunstancias
especiales:
Ocasionalmente el diabético puede romper con su plan alimentario
básico o su actividad rutinaria. Para mantener el control glucémico
cuando cualquiera de los tres componentes de la terapia se altera (dieta,
medicación, actividad física) al menos otro de los componentes
debe ser también alterado con objeto de compensar el desequilibrio.
Así, durante una actividad que no corresponda a la rutina diaria,
el paciente debe saber administrarse cantidades suplementarias de alimentos,
y por otra parte ante la ingesta de una comida copiosa o demasiado frugal,
debe compensar ajustando la dosis de medicación y/o la actividad
física.
Consideraciones especiales:
Edulcorantes:
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Se desaconseja el uso de edulcorantes comunes a base de azúcar de
mesa y miel.
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Los edulcorantes calóricos o nutritivos (fructosa, dextrosa, sorbitol,
manitol, maltitol y xilitol) no se recomiendan , ya que aparte de su poder
calórico pueden elevar las cifras de glucemia
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Los edulcorantes no nutritivos aprobados por la FDA son el aspartamo y
la sacarina:
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El aspartamo
no
influye en el metabolismo hidrocarbonado (Nozucar ®, Bio-manan endulzante
®, Canderel ®, Tip ®, Asugrin clasic ®)
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Se puede usar la sacarina (la O.M.S establece un límite permisible
de 10-15 comp diarios).
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Existen controversias sobre la dulcina y el ciclamato por su posible acción
cancerígena.
Bebidas alcohólicas (Ver El
Alcohol, de Iñaki LLorente):
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No es conveniente la ingesta incontrolada de alcohol.
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En condiciones de control metabólico aceptable se puede permitir
la toma de un vasito de tinto en comida y cena.
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Es importante calcular las calorías que aporta el alcohol.
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Hay que tener en cuenta la posible aparición de hipoglucemias, sobre
todo cuando se toman hipoglucemiantes orales, y con alguno de los cuales
además puede provocar efecto antabús.
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La restricción es especialmente importante en hipertrigliceridémicos.
Bebidas no alcohólicas:
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Hay que considerar que llevan en su composición distintos carbohidratos,
por lo que su valor calórico no es despreciable a la hora de consumirlas.
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No hay inconveniente en el uso de bebidas acalóricas como Diet-Pepsi
(R)
, Coca-Cola Ligth (R), Tab(R),
Gaseosa edulcorada con sacarina.
Sal:
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No es necesario suprimirla, aunque sí podemos ir recomendando restringir
su uso como medida preventiva ante la mayor prevalencia de hipertensión
arterial entre los individuos diabéticos.
"Alimentos para diabéticos":
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No recomendables por diversos motivos :
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No se conoce la composición exacta y contenido calórico en
la mayor parte de las ocasiones
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En su fabricación suele intervenir azucares tipo fructosa, sorbitol
o xilitol, que además su poder calórico, en un buen porcentaje
se transforman en glucosa en el higado,
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No contribuyen a mejorar la adherencia del paciente a la dieta,
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Precio desproporcionado a la dudosa utilidad que podrían tener.
Alimentos ricos en fibra
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Salvo que existan problemas intestinales, es importante incluirlos en la
dieta, ya que además de ser practicamente inabsorbibles, retrasan
la absorción de los glúcidos presentes en la dieta. En el
momento actual se recomienda un moderado aumento de fibra en la dieta a
través del uso de grano integral, legumbres y frutas o verduras
frescas o poco cocidas.
Estrategias
para mejorar la dieta de nuestros pacientes
En la actualidad el plan de alimentación no debe ser una dieta
restrictiva, definida de modo arbitrario e impuesta a ultranza. La alimentación
de las personas con diabetes debe ser igual que la de las personas sanas,
una dieta equilibrada, evitando especialmente el consumo de hidratos de
carbono de absorción rápida (azúcar, caramelos, golosinas,
mermelada...).
En la primera entrevista nos centramos en dar el diagnóstico,
informar sobre la diabetes ... y para no dar demasiada información
junta iremos introduciendo los conceptos sobre la dieta equlibrada poco
a poco. Nos vamos a basar en la dieta mediterránea (ensaladas, vegetales,
legumbres, pescados, pollo, conejo, frutas, aceite de oliva).
Recomendamos ir dando los siguientes pasos:
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Evaluación del paciente:
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Clínica: valorar tipo de Diabetes, el perfil lipídico, la
tensión arterial, la función renal. Obtener peso y altura,
y pactar un peso y controlmetabólico razonable para alcanzar/mantener.
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Nutricional: analizar la dieta habitual del paciente, sus gustos y costumbres.
Preguntar por horarios de comidas, transgresiones alimentarias e ingesta
de alcohol, quién compra los alimentos y quién los cocina.
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Actividad física: valorar estilos de vida, analizar tipo de ejercicios
que realiza y frecuencia, valorar limitaciones para el ejercicio
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Económica/Psicosocial: preguntar por el empleo, ingresos, soporte
familiar.
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Eliminar los desequilibrios más llamativos (ingesta de dulces y
azucares rápidos, excesos de grasa y proteinas)
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Ir poco a poco introduciendo cambios, acercando su estilo de comida a la
dieta equilibrada. Tenemos varias posibilidades de trabajo. El método
se elegirá de acuerdo con las características individuales
del paciente y tiempo disponible del que elabora el plan dietético.
En condiciones ideales recomendamos ir paso a paso en el proceso educativo:
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En esta primera etapa podemos utilizar:
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Dieta sin control de calorías: listas
de alimentos aconsejados sin restricción (puede tomarlos
a diario), a tomar con moderación (2-3 días / semana),
desaconsejados
(sólo podrá tomarlos en situaciones muy excepcionales) conocida
como dieta del "semáforo" . Se basa en las recomendaciones dietéticas
para prevenir la enfermedad cardiovascular, y es especialmente util para
el paciente con DMNID de edad avanzada, en que nuestro objetivo va a ser
adaptarnos a su dieta evitando los grandes desequilibrios.
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Menús preestablecidos para un nivel calórico determinado.
Es un método muy rígido, pero en determinadas personas puede
ser útil. Puede ayudarnos conocer las costumbres alimentarias y
de cocina de la zona, para hacer una propuesta de comidas para los días
de la semana, o unas tablas con propuesta de 5-10 desayunos, medias-mañanas,
almuerzos, meriendas y cenas a elegir..
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Dieta estandar: Tienen la ventaja de que
son fáciles de usar y de explicar. Puede ser de gran utilidad en
la etapa inicial, sobre todo en diabéticos de nuevo diagnóstico.
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En etapas sucesivas podemos ir introduciendo al paciente en la confección
de una dieta personalizada:
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la dieta por raciones o unidades de intercambio:
es la más util, pero es de difícil comprensión para
muchos pacientes. Se fundamenta en la clasificación de alimentos
en unidades llamadas raciones o intercambios. Permite adaptarse a cualquier
circunstancia. Al paciente se le proporciona una tabla con la distribución
de las raciones de cada grupo de alimentos a lo largo del día. Las
tablas que se adjuntan son adaptadas por la Clínica Mayo de la American
Diabetes Association y la American Dietetic Association, y a su vez modificadas
para nuestra zona. Es una información que puede ser exhaustiva para
muchos de nuestros pacientes, pero que incustionablemente debe conocer
el profesional que va a explicar la dieta a las personas con diabetes.
Para la educación del paciente las tablas pueden modificarse y simplificarse
en función de los objetivos del tratamiento y las circunstancias
individuales de cada paciente.
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Utilización de la tabla de composición de los alimentos:
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Tengo
Diabetes ¿Que debo comer?
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Tengo
diabetes ¿Cuanto debo comer?
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Tengo
diabetes ¿cuando debo comer?
Recetas:
La Receta del Mes (por María Luisa Castilla Romero y M.J.
Inmaculada Gómez Benítez)
Recetas
de postres de Iñaki Llorente
Recetas de Fisterra:
Recetas
saludables en Diabetes al Dia