Palimpsesto
Ahora sabe que la felicidad es silencio y sueño:
desde imágenes perdidas de arrabales y bibliotecas muertas
el anciano dicta otro poema.
Un pasado de desdicha arroja grises ecos
donde tigres simétricos hablan de un dios sin tiempo
y los cuchillos y los libros aguardan a su Hacedor y al verso.
Habrá soñado que fue otro;
habrá llorado el tiempo y ser la mano ejecutora,
Con lágrimas que lentamente reflejan
el infinito y su espantosa esfera;
anhelo secreto
De estar fuera del espacio y el verso.
Sabe que pronto no será, y lo será todo;
será Chesterton, y Wilde, y Stevenson;
acaso será Borges, y será el otro.
Será el Espíritu que las épocas soñaron,
leerá estas palabras y escribirá por tu mano;
será el Tiempo, leyendo con ojos muertos
líneas tristes que otros trazaron.
Antonio Pineda Cachero
1998-1999