Cernuda verso a verso

 

 Taller de Análisis Poético y Creación Literaria

Alessandra Kemeny

Textos para el taller

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V.

Me puedo perder solo caminando

Gozando de la vida, tedio eterno

Nunca sé a donde, pero siempre el porque

El mundo es infinito, como tu y yo

Solo alimentan mis pasos y mi voz

La esperanza de cruzarte

Cuando te sientas perdido

Y juntos encontrar la luz

 

Sencillamente intentarlo.

 

 

VI. Despedida

 

Si tu te vas por la dirección contraria de la que voy yo, está claro, amigo mío que tenemos que separarnos.

Tu fumas un cigarrillo como cuando nos tomábamos cafés juntos, hablando horas de nuestros sueños, parecían tan posibles...

Ahora me queda solo lo real, yo que me quedo aquí sintiendo tu ausencia en mi corazón desde tu mirada hasta la eternidad.

 

 

 

 

 

Mi lugar en el mundo

 

Abajo la luna

Arriba del suelo

Esto es mi lugar

 

Pájaros solitarios

Puedo contemplar

Cantar por ellos

 

Saborear fresas

Plátanos y porque no

Manzanas, melocotones

 

Caminar entre ruinas

Valores eternos

Mirarle la belleza

 

Acoplarme a ritmos

Musicales, vocales

Vidas de otros

 

Quedarme en la mina

Como trabajadora

Sin tiempo, sin dinero

 

Sentarme en la aurora

De tu silencioso amor

Quitarme la mascara

 

...Y no habrá métrica

que limite el sonido

de mis sueños

 

Abajo la luna

Arriba del sol

Este es mi lugar

 

El rey de mi corazón

 

No hay pasado

No hay futuro

Solo espacios de corazones.

 

Caen imagines rojas de fuego

Quemando personalidades pasadas

 

En mi llanura descansan

Lunas perdidas estrellas raptadas

Millones de voces susurran

 

“Llegará el rey, llegará el rey...

 ¿Quién es?¿Quién es?”

 

El rey del tiempo de los sueños

 

Camino cerrando los ojos

Duermo mirando el cielo

 

Y espero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Propuesta de final para el cuento "El viento en la colina" de Luis Cernuda

Albanio se dio cuenta de cuanto tiempo había pasado y de cómo él había cambiado, no sabía bien que le faltaba pero aquel pueblo y sobre todo aquella colina habían significados tanto por él... y ahora parecían mudos, como vacíos.

Una vez llegado en cima de la colina, cerca del albor empezó a darse vuelta y vueltas como en búsqueda de alguien sin saber quién y casi enloquecido empezó a gritar “¿Hay alguien?¡ Respóndeme!¿Dónde estas, que pasa ya no me reconoces? Soy yo, Albanio, no me deje solo ahora, contéstame." Al ver que nadie contestaba pensó que se estaba volviendo loco, solo gritando al viento con una pasión que da tiempo no sentía. Pensó que todo fue una suya ilusión,  que aquella colina era como muchas otras. Amargado y desilusionado empezó a bajar dirigiéndose otra vez al pueblo, siempre con una pequeña esperanza que alguien viniera a contestarle a sus numerosas preguntas.

El viento lo dejó irse, no quería saber nada más sobre él, tanto había sufrido en pasado por él que hasta le parecía ridículo que Albanio ni si quiera sabía de su existencia. “Porque tendría que contestarle” pensaba “¿para verlo marchar otra vez?”. Si algo había aprendido de aquella experiencia el viento, era que no le gustaba nada sufrir, por nadie y sobre todo por un mortal. “Ellos pueden olvidar con facilidad, a mi no basta la eternidad.” El viento estaba orgulloso de su aburrimiento y de su soledad y no quería cambiar su situación de quiete si así se puede llamar. Además había aprendido da la gente del pueblo que indiferencia y miedo son los mejores muros por existir en paz. No le dio otra oportunidad, y nunca se arrepentí por eso; a veces también el viento se equivoca.

 

En esta historia no pasa nada, no porqué en la vida sucede lo mismo, sino porque los personajes de estas historia no han tenido suficiente valor para conseguir que algo de interesante pasara realmente. Albanio no ha conseguido mantener en su vida la pasión que el viento le había enseñado vivir, y el viento sintiéndose traicionado no ha confiado más en Albanio. Que ellos existan o meno no creo que tenga demasiada importancia.