GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN TEORÍA Y TECNOLOGÍA

DE LA COMUNICACIÓN

 

Resumen de la reunión celebrada el día 28 de octubre de 2002

 

 

Asistentes del grupo: M.A. Vázquez Medel (Director), J.C. Fernández Serrato, Rafa Morales y A. Acosta. Asistentes invitados: Rodrigo Browne,  Antonio Pineda y Víctor Silva.

 

Se inicia la sesión con informaciones por parte del Director:

El Lunes 6 de Noviembre, dentro de la Semana Europea de la Ciencia, M.A. Vázquez Medel impartirá una conferencia sobre Teoría del Emplazamiento en la Sala de Juntas de la Facultad a las 18 horas.

El martes 7, dentro de los Martes de Literatura y Comunicación, tendremos la presencia de Felipe Benítez Reyes (de 7,30 a 9,30).  El Director propone que esta iniciativa se mantenga en el 2003 invitando a personas de nuestro interés.

Por otra parte, se sigue avanzando en la organización de un encuentro conjunto con el grupo dirigido por Elena Barroso, sobre Literatura, Comunicación y Nuevas Tecnologías, que se celebrará en primavera.

 

El resto de la sesión sirvió como continuación de la anterior, y Manuel A. Vázquez Medel repasó algunas de las cuestiones suscitadas en torno a la Teoría del Emplazamiento, que supone una visión sistémica y tridimensional (topografía del ser), en la que no es posible la “neutralidad” (que ya es en sí mismo un posicionamiento concreto). Nuestra posición en la red de relaciones que nos constituye, aunque condicionada, no debe llegar a estar determinada absolutamente por lo ajeno, lo que supone:

1)      Que, reconociendo que la mente es una construcción cultural, cada uno puede liberarse relativamente de ese condicionamiento.

2)      La libertad, por tanto, no puede ser absoluta, sino relativa (en relación con)

3)      La Teoría del Emplazamiento marca los ejes hacia una actitud ética y de compromiso.

 

Tras esta presentación se pasa a un turno de palabra en la que Rodrigo plantea la cuestión del simulacro; Rafa Morales anota lo que supone la TE en relación con la gestión cultural, la vuelta del yo al nosotros, tras un periodo de rechazo de construcciones culturales compartidas (ritos, mitos...). Hoy la gestión cultural se plantea más como un catalizador de elementos culturales ya presentes en los contextos de actuación. Por su parte, A. Acosta insiste en las conexiones de la TE con el pensamiento de la complejidad y en la necesidad (personal, vital y analísitcamente) de aplicar los principios teóricos de ambos planteamientos. Víctor retoma las ideas de Deleuze sobre el territorio, en la convicción de que en los nuevos territorios contemporáneos es difícil establecer límites y márgenes claros.

 

El Director responde a las diversas cuestiones haciendo una exposición del concepto de simulacro desde el cuadrado semiótico dado que el simulacro, al fin y al cabo funciona como un signo (en el lugar de). Ahora bien:

1)      En sentido estricto todo tiene carácter de simulacro, hasta la propia capacidad representativa humana y la imaginación, que crea imágenes simuladas.

2)      El simulacro siempre tiene una dimensión real y además una conexión real con aquello que suplanta.

3)      La dinámica social del simulacro es variable, pero puede llegar a suplantar totalmente a lo real, lo que plantea el poder pragmático del simulacro.

 

De hecho, la TE debe partir de las preguntas ¿qué es esto? y ¿cómo funciona?, y de forma inevitable se convierte así en una teoría hermeneútica, que dependiendo de cada sensibilidad podrá o no ir más allá (trascendencia), bien entendido que todo vínculo de trascendencia no puede dejar de ser inevitablemente humano.

 

 

El debate queda aplazado hasta la próxima sesión que tendrá lugar el Lunes 11 de noviembre a las 6 de la tarde (Sala Ayala).